[Relación] [ Elección] [ Factores] [Carrera] [Tablas] En karts sin cambios la elección de una relación adecuada es un factor clave para el rendimiento en competición. La razón entre el número de dientes del piñón del motor y la corona en el eje trasero condiciona dos aspectos clave: la velocidad punta a fondo de recta y la capacidad de aceleración. En efecto, al efectuarse la transmisión por la cadena cada diente del piñón fuerza el recorrido de un eslabón de la misma y "tira" de otro diente de la corona. Al ser la corona más grande que el piñón son necesarias varias revoluciones de motor para que las ruedas giren una vuelta. Es la relación de desmultiplicación. En karts se funciona siempre con marchas "cortas" para garantizar una aceleración adecuada. Como pasa en cualquier otro vehículo, desde los coches a las bicicletas, cuanto más "corta" sea una marcha, cuanta más desmultiplicación exista (primera o segunda velocidad), se dispondrá de mayor capacidad de aceleración, mejor tracción pero menor velocidad punta. Cuanto más larga -menor desmultiplicación- (cuarta o quinta) mejor velocidad punta y peor aceleración. Para calcular la relación de desarrollo debéis contar los dientes del piñón y de la corona y realizar el siguiente cálculo: ...............................................................ejemplo: dientes corona 87 Si ahora mantenéis la misma corona (87) pero cambiando el piñón a una con
menos dientes como 10, la relación se incrementa (10/87) a 8,7. El kart experimentará una mejor aceleración
y el motor se revolucionará más aunque disminuirá la velocidad punta.
Consideremos dos relaciones posibles: la corta puede ser un piñón de 9
dientes y una corona de 81 dientes (un 9/81), una relación de 1:9. La larga con
11/77 da una relación de 1:7. Con un motor girando a 20.000 r.p.m., y suponiendo
que la rueda recorra 1 metro por vuelta obtendríamos una velocidad punta de
133,33 Km/h en el caso de la marcha corta y 171 Km/h en el de la relación larga,
suponiendo que lográramos revolucionarlo antes de alcanzar el fondo de la recta.
Sin embargo, a la salida de la curva, para una misma velocidad de 60 km/h. el
motor va a 9.000 r.p.m.. con la relación corta mientras que con la relación
larga está a 7.000 r.p.m. Con motores cuyo par máximo está sobre las 12.000
tendremos una importante pérdida de aceleración. Es lo mismo que
experimentaríamos en un turismo saliendo de la curva en segunda velocidad y
acelerando o en cuarta con el motor prácticamente ahogado.
Si quieres calcular la velocidad según el desarrollo elegido, pulsa aquí.
La falta de cambio implica una elección de compromiso entre la aceleración
y la velocidad punta. Si el motor no se acerca al máximo de revoluciones admisible -sin gripar-
en el punto de frenada de la recta más larga, la relación es demasiado larga, la
corona es excesivamente pequeña. En efecto, si nos queda capacidad de motor,
todavía podíamos haber recorrido un trozo de recta en aceleración. Con una
relación más corta podríamos comenzar y terminar la recta con revoluciones más
altas y con mejor aceleración compensando la pérdida de velocidad punta debida a
la relación. Por ende, posiblemente la aceleración a la salida de la curva más
cerrada del circuito esté siendo bastante escasa.
Si, por el contrario, por el afán de garantizar la aceleración se coloca
una corona muy grande, una relación muy corta, obtendríamos una fulgurante
salida en las curvas pero se llegaría al máximo de revoluciones mucho antes de
la frenada, si no se sobrerrevoluciona y rompe el motor lo que, por otra parte,
constituye el riesgo más evidente. Pero, incluso sin romper, la relación corta
implica una velocidad punta más reducida que se mantendría por una serie de
metros en la recta que podían haber sido recorridos a mayor velocidad con una
relación algo más larga.
Entre uno y otro extremo se encuentra la elección apropiada pero siempre
puede haber una indeterminación entre relaciones cercanas. Una variación de dos
o tres dientes puede no terminar de estar clara. El cronometro debe decidir pero
la regla que hemos encontrado más satisfactoria es: La relación idónea es la
más larga posible que permita la adecuada aceleración a la salida de las curvas
más lentas . Permite mejor velocidad punta y fatiga menos al motor.
Los factores principales que condicionan la elección del desarrollo
adecuado son:
En cualquier caso, estudiad concienzudamente donde se encuentran los
puntos críticos de pérdida de tiempo en el circuito. Cuánto tiempo está el motor
en cada franja de revoluciones. Como lo que se pierde por un lado se gana por el
otro, estudiad cuánto ganáis y cuánto perdéis en cada caso, si tendéis hacia
desarrollos cortos o largos Puede ser que la relación idónea para obtener los mejores tiempos, la
utilizada en las vueltas cronometradas, no sea la más adecuada para carrera y
sea preciso subir o bajar uno o dos dientes. Aquí ya no cuenta tanto el mejor
tiempo sino cómo se comporta el kart frente al de los rivales. Si salimos muy
bien de la curva lenta pero la diferencia de velocidad punta frente a rivales
con desarrollos más largos posibilita que nos puedan adelantar en cualquier
recta, poner uno o dos dientes adicionales puede resultar apropiado. O todo lo
contrario, puede ser adecuado quitarlos si nos ganan la posición merced a una
mejor aceleración y no podemos compensarla a fondo de recta. Aprovechad los
entrenamientos, no solamente para poner a punto vuestro kart sino también para
compararlo. ** Coronas en vertical. Piñones en horizontal
9 10 11 12 13 76 8.444 7.600 6.909 6.333 5.846 77 8.556 7.700 7.000 6.417 5.923 78 8.667 7.800 7.091 6.500 6.000 79 8.778 7.900 7.182 6.583 6.077 80 8.889 8.000 7.273 6.667 6.154 81 9.000 8.100 7.364 6.750 6.231 82 9.111 8.200 7.455 6.833 6.308 83 9.222 8.300 7.545 6.917 6.385 84 9.333 8.400 7.636 7.000 6.462 85 9.444 8.500 7.727 7.083 6.538 86 9.556 8.600 7.818 7.167 6.615 87 9.667 8.700 7.909 7.250 6.692 88 9.777 8.800 8.000 7.333 6.769 89 9.888 8.900 8.090 7.416 6.846 90 10.000 9.000 8.181 7.500 6.923 |
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