En categorías de 80 y 100 cc. es un conjunto de un único cilindro, refrigerado por aire, con tres zonas diferenciadas: culata, cilindro y cárter. En karts con cambio, se usan motores de competición motociclista o especiales de karting, refrigerados por aire o agua, incluso bicilíndricos para 250 cc., con la caja de cambios que forma un conjunto anexo. Los motores mono cilíndricos, refrigerados por aire, La culata se desmonta soltando las tuercas de sujeción al cilindro. Comenzad aflojando ligeramente los tornillos en diagonal para luego soltarlos todos. Si se levanta verticalmente, los tornillos y las arandelas se quedarán en la culata. Si, inadvertidamente, le dais la vuelta se caerán y tendréis que comenzar a buscarlos. Para volver a montar la culata, primeramente la tenéis que encajar en los espárragos de sujeción al motor. La mayor parte de la culatas tienen una única postura pero es conveniente realizar antes una pequeña marca que os señale la parte trasera o delantera, para evitar confusiones. A continuación, colocad las arandelas y las tuercas y enroscadlas en diagonal, sin terminar de apretar. Por último apretad las tuercas con el par apropiado. No las forcéis con palanca porque podéis dañar o sacar de su sitio el espárrago, pero apretadlas con firmeza o perderá compresión. Para realizar el desmontaje una llave de 13 mm. con mango en T es inapreciable. La carbonilla depositada en la culata se limpia fácilmente con un estropajo metálico o en tela. No uséis lija ya que variareis el grado de compresión y, en categorías limitadas en la preparación, os arriesgáis a ser descalificados. Un detalle práctico a considerar. Si vais a quitar bujía, o cambiarla, resulta mucho más sencillo realizarlo mientras el motor está sujeto en el kart. Hacer lo mismo fuera del kart aguantando el motor entre las piernas no es muy fácil. Si tenéis un tornillo de banco tampoco hay problemas. Levantada la culata, se accede directamente a la cabeza del pistón. En algunos motores existe una junta metálica entre el cilindro y la culata que debe ser inspeccionada con regularidad. Inspeccionad asimismo el estado del pistón que os indica el grado de carburación y lubricación del motor. Un pistón muy aceitoso indica una carburación excesivamente rica -el motor va muy gordo-, y si está gris y seco, demasiado fina. Si la carburación es escasa el motor se refrigera y lubrica poco y existe el riesgo de sobre calentamiento que ocasiona que el pistón se quede pegado a la camisa. Es lo que se conoce como gripado o gripaje. Pensad que el rozamiento entre el pistón y el cilindro está contenido solamente por el aceite de la mezcla y, a altas revoluciones, la velocidad lineal del pistón es muy elevada. Si el pistón presenta un estado granulado os estáis arriesgando a un posible agujero, por un encendido mal ajustado. Vigilad el estado del pistón. En una verificación, tendréis que levantar también el cilindro. La parte más complicada en el montaje es encajar el pistón. Si el cilindro está muy seco frotadlo ligeramente con un poco de aceite de motor. Comprobad el estado y la colocación de la junta antes de proseguir. Colocad el pistón en una posición baja y encajad ligeramente el cilindro en los espárragos. Mantened el pistón en posición vertical ( existe alguna herramienta para ello), mientras presionáis el segmento para que cierre sobre el resalte en su muesca. Id dejando bajar el cilindro o subiendo el pistón hasta encajarlo en el cilindro. Dejad que éste repose en el cárter. Tened cuidado para no enganchar el cable de la bujía que puede estar flotando por el entorno. Ya podéis asegurar las tuercas, si las tiene, como para la culata. El codo de escape se sujeta al motor por medio de dos tornillos o tuercas. Entre el codo y el motor se introduce una junta de papel o metálica. Comprobad periódicamente el estado de la junta, tanto para que no pierda gases como para que no impida su flujo. Comprobad asimismo el apriete de los tornillos del codo para no perderlos en marcha. A un lado del cigüeñal se encaja el conjunto de encendido que dispone de unos tornillos para el ajuste del avance. Aflojando los tornillos, se puede girar el conjunto y obtener el avance deseado. Para medirlo es preciso disponer de un medidor o reloj de avance o dispositivos estroboscópicos. El indicador se encaja en el agujero para la bujía que hay en la culata, por medio del soporte apropiado. Se gira el cigüeñal hasta el punto más alto del recorrido del pistón, donde se coloca el cero del reloj, para tener la referencia. A continuación se gira el cigüeñal en sentido inverso al recorrido habitual hasta que las marcas en el soporte y el volante de encendido coincidan. Anotad la lectura en el reloj que os da, en centímetros, el avance de encendido. Se puede obtener la medida en grados con una simple regla de tres. Para ajustar a una nueva medida se mueve el cigüeñal hasta la medida deseada y a continuación se gira el conjunto fijo, para lo que habrá que aflojar los tornillos, hasta que vuelvan a coincidir las marcas. Asegurad de nuevo los tornillos con cuidado para no desajustarlo. Al otro lado del cigüeñal se ubica el piñón de arrastre, encajado en una
pequeña chaveta y sujeto por una tuerca autoblocante. El cambio de piñón se
realiza soltando esta tuerca que suele estar fuertemente apretada y gira en
sentido inverso. Inmovilizad el eje sujetando el otro extremo con una llave
apropiada. Es preferible usar una llave de tubo ( 1/2") con prolongación en T.
Una vez libre de la tuerca el piñón se saca con un extractor específico para
ello accionando el tornillo. Normalmente está muy sujeto y se desprende con un
pequeño "pop" ( algunos dicen que no tan pequeño) y puede desplazarse
violentamente hacia adelante, así que no pongáis la cara u otra parte sensible
delante. Comprobad que no se ha caído la chaveta. Colocad el nuevo piñón
encajando la chaveta sin forzarla y llevadlo al fondo con la mano. Colocad la
tuerca y comenzad a apretarla sujetando el otro extremo del eje del cigüeñal. A
medida que apretéis la tuerca, el piñón irá entrando más. Apretad la tuerca con
firmeza pero sin forzarla ya que podéis llegar a rajar el piñón. Colocad siempre la bujía del grado adecuado. Enroscadla a mano, poniendo la arandela, en las primeras vueltas hasta que os sea necesario usar la llave de bujías. Apretadla firmemente con la llave sin forzar. No apretéis a fondo una bujía con la culata caliente. Al enfriarse, la culata se contrae y puede rajarse. Si miráis el estado de la bujía podéis ver, como pasa con el pistón, si el grado de carburación es el adecuado. Una carburación inapropiada os puede representar un desembolso apreciable en bujías, y son bastante más caras que las de turismos. Cuando vayáis a trabajar con el motor procurad desenroscar la bujía antes
de soltar el motor del chasis. Os resultará más fácil. Es la vía de entrada de la mezcla al motor y hay bastantes variantes, aunque las habituales son: por apertura de pistón, por láminas o válvula rotativa. En cualquier caso acaba con una pieza externa de acoplamiento del carburador que es donde se atornilla al motor, poniendo una junta de papel interpuesta. En el caso de admisión por apertura de pistón la entrada de gases se realiza en el cilindro que presenta una ventana para ello. Las admisiones por válvula o láminas se realizan directamente en el cárter. Cualquier trabajo sobre las aperturas de admisión puede implicar modificaciones no permitidas en el reglamento según la categoría. Por otra parte, limar o lijar en las ventanas es parte del trabajo de preparación de motores y es preciso tener un claro conocimiento del tema o se puede estropear el rendimiento del motor. En el desmontaje y limpieza o sustitución de válvula de admisión, anotad
la cara de la válvula rotativa para no montarla al revés. En el caso de usar
láminas escoged el grosor de la mismas según el uso y montadlas en el soporte
inspeccionando para que cierren a la perfección. No olvidéis las juntas de papel
y la orientación de los agujeros en las mismas para la depresión de la membrana
del carburador. Una de las limitaciones normales por categorías es el tipo del carburador y diámetro del cuerpo y difusor, por lo que es indispensable contar con el apropiado. Últimamente el carburador viene preparado con el adaptador necesario para el filtro de admisión por lo que no suele ser preciso adquirirlo aparte. Regularmente hay que comprobar el estado de las membranas para sustituirlas en caso necesario. El filtro metálico en su interior sirve para depurar cualquier suciedad. Su periódica limpieza es necesaria. Para acceder no hay más que soltar el tornillo que sujeta la pieza que conecta con el tubo del carburante. Limpiad el filtro, comprobad la junta, cambiadla si está desgastada y volved a apretar el tornillo. Cada vez que trabajéis con el carburador, haced que os comprueben ( o hacedlo vosotros mismos, si tenéis el instrumental) las presiones de trabajo. La palomilla del carburador se acciona con el cable de acelerador. Se debe proveer de un muelle de retorno, bien por compresión o por extensión. Se usa muelle por compresión entre el carburador y la pieza guía o soporte de cable. Prestad atención al tamaño y dureza del muelle para que cumpla su función y tened alguno de repuesto ya que no es difícil perderlo en caso de rotura de cable o al desmontarlo. Si no hay pieza guía o se prefiere así, se usan muelles por extensión desde la palomilla del carburador a agujeros practicados en las aletas del motor o a bridas en el chasis, según la posición del carburador. El carburador se coloca en la parte frontal en los motores de láminas o admisión por cilindro y en la parte lateral en motores a válvulas. Se sujeta por tornillos o tuercas a la tapa correspondiente con una junta de papel interpuesta. Asegurad que la muesca o agujero de la junta se encara con los correspondientes de la tapa y del carburador. Si el carburador se sujeta con tuercas ( normalmente de 10 mm.), el espacio para acceder rápidamente a estas tuercas suele ser problemático. Limar los bordes de una llave plana da un magnífico resultado. En los lados del carburador hay dos o tres tornillos de ajuste de
mezcla. Obligatorio desde hace unos años, es más bien un pequeño contenedor en
material plástico que sirve como reserva de aire. Aunque los hay de diferentes
formas y tamaños, para carrera debe ser un modelo homologado. El uso del filtro
hace variar el ajuste de carburación, por lo que resulta conveniente usarlo
habitualmente en los entrenamientos. Se sujeta al motor con dos tornillos. La pieza metálica de sujeción sirve
también para referencia de masa por lo que se ha de buscar un buen contacto
eléctrico, limpiando el metal cuidadosamente. Lo mismo sucede con los contactos
en la bobina para los cables de encendido. Han de estar limpios para que hagan
buen contacto y aislados entre sí. Un poco de lija en los contactos y algo de
cinta aislante pueden asegurar ambas cosas. Otro punto a vigilar es la pipa que
es la parte que se encaja en la bujía. La pipa se mete a presión pero, con el
tiempo, suele adquirir una cierta holgura. Se puede volver a cerrar el contacto
metálico apretando con unos alicates, para que vuelva a encajar. Otro truco que
suele emplearse es el uso de una brida o un muelle forrado con cinta para
sujetar la pipa de la bujía en su sitio e impedir que se desprenda en carrera.
Para ello se practican un par de agujeros en puntos opuestos de las aletas del
motor. El tubo de escape se acopla al codo de escape del motor por medio de un
acoplamiento flexible. Antes de colocar el motor en el chasis se dispone el conjunto de motor,
bancada, bobina, carburador y codo de escape. Es preferible trabajar con todos
estos elementos fuera del kart por facilidad de acceso para, posteriormente,
colocar el conjunto en el chasis. Se acoplarán, por tanto, previamente para
formar un único grupo, que se pondrá sobre la ubicación correcta en el chasis,
apoyando la bancada sobre los tubos. Colocad la corona elegida en el porta
coronas y alineadla correctamente con el piñón del motor. Apretad el tornillo
del porta coronas. Revisad y colocad la cadena en su lugar. Atornillad las
mordazas de la bancada sin apretarlas de forma que permita el desplazamiento del
motor sobre los tubos del chasis. Desplazad el motor hasta tensar la cadena. La
cadena debe tener una holgura que permita un pequeño desplazamiento vertical
-que podéis comprobar con el dedo- de 1 ó 1,5 cm. Apretad a fondo los tornillos
de las mordazas de la bancada, con cuidado para no desplazar el motor. Conectad el tubo del carburante al carburador. Si lo hacéis con el tubo lleno de líquido, os goteará un poco pero eliminareis la necesidad de bombear empujando para expulsar el aire. Colocad el muelle de retorno y el cable del acelerador. Pasadlo por el enganche del pedal del acelerador, tensad y apretad el pasador. Comprobad la tensión del cable apretando y soltando el acelerador, despacio y de golpe. No debe quedarse acelerado en posición de reposo y tiene que retornar a su posición en todas las pruebas. Si no se consigue, repasad su recorrido vigilando que no quede retenido en ningún punto y, en caso preciso, cambiad el cable. Poned el filtro de admisión y apretad el tornillo de sujeción de la abrazadera. Colocad el tubo del escape con el adaptador flexible correspondiente.
Colocad y tensad los muelles para asegurar su correcta unión. Poned, si lo
usáis, el cable de retenida del escape. Colocad los muelles grandes de sujeción
del escape a su soporte en el chasis. |
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