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La posición de manejo en un kart es tan importante como lo es tener un buen motor, ya que el peso que uno traslada incide directamente en el comportamiento del chasis.

Primero, hay que considerar como punto de partida la posición que el fabricante da, para cada marca y modelo de chasis existe una posición diferente. Hay que considerar la distancia entre la butaca y el piso, el borde superior del respaldar con el eje, la distancia entre la butaca y el frontal del chasis, el despeje de la butaca sobre el piso del chasis, etc.  Estos son los puntos basicos para empezar el trabajo de puesta a punto, de donde obtendremos la posición ideal y correcta para cada circuito.

Cualquiera que sea la posición, se debe tener en cuenta que uno no debe soportar el peso del torax con el timón, es decir, la butaca debe soportar nuestro peso en todas las situaciones, de forma tal que permita que nuestros brazos y manos actuen sin estar tensados por el esfuerzo de mantener el peso del torax en las curvas.  Esto permite realizar movimientos con mayor libertad y naturalidad, lo que aumenta la precisión con la que se encaran las curvas, además de disminuir el desgaste físico que produce el soportar todo en peso en los brazos.

Pero, para lograr esto se debe tener en cuenta que el tamaño de la butaca debe ser tal que permita soportar el peso del cuerpo en las caderas, dejando el torax sin presión. En pocas palabras, la butaca debe quedarnos justa en la cadera y un poco floja en las costillas. Cuando se va a usar un chaleco protector de costillas, uno debe buscar una butaca un poco más ancha en el torax, para que entre sin causar demasiada presión.

Las  manos deben agarrar el timón en la mitad superior del mismo, si este fuera un reloj, las manos debe estar en los puntos que marcan las diez y diez; pero nunca deben sobrepasar la linea imaginaria de los hombros.  Esta posición permite realizar los movimientos para doblar con el menor esfuerzo y con mayor facilidad.

En la recta, las manos están colocadas a cada lado del timón en forma horizontal. En una curva rápida, la mano interior es la que ejerce el control sobre el timón. En una horquilla (curva cerrada), los brazos se cruzan para girar el timón al máximo.